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La Sexualidad: Un Puente hacia los Niveles Superiores de Consciencia





La sexualidad es un puente hacia los niveles superiores de consciencia… En las profundidades de la  sexualidad se encuentra una frecuencia que puede ser conseguida, que ha sido buscada y malinterpretada por mucha gente. Se denomina orgasmo…

Tu cuerpo ha olvidado el orgasmo cósmico porque el mundo os ha enseñado durante miles y miles de años que la sexualidad es mala… La sexualidad te conecta con la frecuencia del éxtasis, la cual te conecta a su vez con la fuente divina y con la información".

La sexualidad ha sido desacreditada en este planeta y esto está almacenado en vuestra memoria celular. Esto no es sólo en esta vida; son miles de años de apropiación indebida y mala utilización. Es necesario que despejes la negatividad que rodea a la sexualidad en esta vida, y que experimentes y examines tu forma de utilizar la energía sexual y su expresión en tus «yoes» multidimensionales.

Las partes sexuales de tu cuerpo son avenidas que conducen al placer y crean frecuencias que sanan y estimulan al cuerpo y, potencialmente, lo conducen hacia su yo espiritual más elevado.

La sexualidad ha estado tan mal entendida en este planeta que, cuando se da entre dos personas, rara vez tienen éstas la intención de conectar espiritualmente a través de ella. La sexualidad invoca una espiritualidad que es libre y que se contempla a sí misma como creadora. No obstante, rara vez se utiliza como puente hacia los niveles superiores de consciencia.





La monogamia  tiende a funcionar bien para la mayoría de vosotros debido al lugar en que os encontráis vibracionalmente. Cuando uno tiene muchas parejas, se tiende a ser poco honesto y a esconder la propia identidad: compartes un poco por aquí, otro poco por allá y esparces tus semillas por todas partes. Es mejor estar con una sola persona, aunque esto no quiere decir que tenga que ser para siempre. Sé leal, sé abierto, comparte con la persona con la que estás y llega tan lejos como puedas con ella. Si resulta ser tu vida entera, maravilloso; si no lo es, y si os encontráis en una situación en la que ya no os comunicáis ni os servís el uno al otro y sientes que la relación no será capaz de dar un salto cualitativo, termina con la relación y encuentra a otra persona que trabaje con tu misma vibración.

Cuando trabajáis mano a mano, desarrolláis la confianza. La mayoría de vosotros tenéis dificultad para confiar en vosotros mismos porque no tenéis un modelo de confianza. En una relación se puede aprender sobre la confianza, porque funciona como un espejo en el que puedes ver tu reflejo, te muestra aquello que no podrías ver desde tu punto de vista.Muestra una imagen de ti mismo, siempre y cuando establezcas una comunicación abierta en la sexualidad y una profunda intimidad y no utilices la sexualidad como una forma de evitar el acercamiento.




Muchos de vosotros habéis utilizado la sexualidad como una forma de distracción y una manera de eludir la intimidad en lugar de desarrollarla. Empezáis recibiendo energía y  mirándose a los ojos, sintiendo la excitación. Luego, en lugar de exploraros unos a otros íntima y espiritualmente, cerráis vuestros centros de sentimiento, os ponéis la armadura y tenéis unas relaciones sexuales superficiales y a nivel genital porque os da demasiado miedo y resulta demasiado intenso entrar en la ruta de la conexión total, corporal y espiritual. A veces el sexo superficial es maravilloso. Lo que estamos diciendo es, sencillamente, que hay más. Hay mucho más y nadie te priva de ello excepto tú mismo, tus creencias y tu temor de derribar tus barreras y tus muros.

Tu historia sexual afecta a todas las esferas de tu alma, de manera que todos los problemas del alma son transmitidos por todo tu cuerpo. A veces no quieres ver esto porque es demasiado doloroso y lo juzgas porque crees que es malo. Deja de juzgar, sé neutral con respecto a lo que has hecho: no importa lo que descubras, no importa lo atroz que te parezca, no importa lo difícil que parezca y no importa cuánta violación implique. Comprende que tu propósito ha sido reunir información y comprenderte a ti mismo.

La sexualidad es una frecuencia. Representa aquello que os fue arrebatado, conjuntamente con vuestra historia, vuestros recuerdos y vuestra identidad. El único medio que os quedó para descubrir quiénes erais, fue la experiencia sexual. Esto, por supuesto, nunca os lo dijo nadie.

Las esferas del espíritu son lugares de existencia a los que el cuerpo no tiene acceso. Como la sexualidad era una oportunidad para los seres humanos para recuperar la memoria, o para conectar con el yo espiritual y el creador espiritual, o para encontrar el camino hacia la esfera espiritual, aparecieron las iglesias y promovieron la sexualidad como forma de procreación. Os dijeron que la única razón de ser de la sexualidad era la de producir pequeños seres humanos.


El descubrimiento de la frecuencia más elevada de la sexualidad surge de la experiencia amorosa. No tiene nada que ver con el hecho de si las relaciones son heterosexuales u homosexuales. Se trata de dos seres humanos que se dan placer el uno al otro de una forma que abre frecuencias de la consciencia. Os habéis tragado muchas ideas acerca de lo que es correcto y de lo que no lo es dentro de la expresión sexual.




El amor es la esencia que debe crearse en todas las relaciones. Si amas y honras a alguien, no importa cuál sea tu composición de densidad. Lo que importante es la vibración del amor y cómo exploras este amor, que está dotado, idealmente, de la integración de las partes masculina y femenina que forman la llama gemela.

Lo idóneo es que la sexualidad se explore a través de los sentimientos. El tercer y el cuarto chakra te conectan con el yo compasivo y con el yo emocional, que te conectan, a su vez, con el yo espiritual. 

El yo espiritual es una parte de ti mismo que es multidimensional; a través del cual existes simultáneamente en muchas formas. Ser consciente de estas realidades en la identidad que eres es tu misión, tu tarea y lo que has acordado hacer. Cuando eres consciente, puedes sin­tonizar con distintas frecuencias, recordar quién eres y cambiar la velocidad vibratoria de este universo.

Algunas escuelas de misterios han mantenido en secreto el conocimiento acerca de los usos potenciales de la sexualidad. Sois criaturas electromagnéticas y, cuando os unís físicamente con otra criatura, unís vuestras frecuencias electromagnéticas. Cuando vuestras frecuencias están en armonía y unidas por una frecuencia de amor, pueden ocurrir cosas increíbles.




Antes de que el ADN fuera reordenado, las personas se unían electromagnéticamente a través del amor y así alcanzaban las esferas superiores y eran capaces de subir su escalera interior y llegar hasta algunas frecuencias extra planetarias. Creaban una experiencia similar a la de viajar en un cohete que los lanzara hacia otros sistemas de realidad. Éste ha sido uno de los secretos mejor guardados del planeta.

Al dividir el ADN os dejaron la frecuencia de la experiencia orgásmica en la sexualidad para que pudierais recordar vuestra identidad más elevada. Cuando esta energía o historia sea revelada y descubras quién eres, unirás muchos cuerpos de tu identidad multidimensional personal en tu forma física. Para recibir el impacto total de la red de tu identidad, deja que las doce hélices encajen en tu cuerpo y permite que los filamentos con codificación de luz se reordenen. Este proceso tiene que ver con el cuerpo mental, el cual está conectado al cuerpo físico. El cuerpo emocional, que está conectado al cuerpo espiritual, es el cuerpo que todo el mundo se quiere saltar.

Estáis conectados a vuestros «yoes» multidimensionales a través de vuestros sentimientos, y es en los sentimientos donde os quedáis principalmente atascados. Acepta que tus «problemas» surgen por alguna razón. A muchos de vosotros os gustaría enterrar vuestros «problemas» y tirarlos a la basura como si se tratara de algo feo y no de vosotros. Estos «problemas» son la parte oscura de vuestra identidad con la que no queréis lidiar ni tener que aceptar.

Habéis aceptado mutar, atraer luz hacia vuestros cuerpos y dar vida a la Familia de Luz en este planeta. Como la luz es información, tienes que lidiar con las cosas que has escondido de ti mismo. La sexualidad es lo primero porque es el yo secreto, el yo del cual te escondes. La sociedad te ha dicho: «Esto es bueno. Esto es malo. Debes hacer esto. No debes hacer esto otro». ¿Quién te dio estas leyes? ¿Quién te dio cualquiera de tus leyes, para empezar?

Si no tuvieras una historia, ¿quién hablaría contigo? Observa tu cuerpo y mira lo que intenta enseñarle al yo. Lo ideal es que sanes las heridas y crees un lugar más cómodo y gozoso a medida que vas aprendiendo a vivir más completamente en tu cuerpo físico y a tener una nueva identidad en tu sexualidad.

La sexualidad es la clave. Es la puerta de entrada hacia esferas más elevadas de la consciencia. Cuando os redefináis, y cuando los filamentos con codificación de luz os den una nueva definición de vosotros mismos, también cambiaréis vuestra identidad sexual. La sexualidad tiene que surgir para todos vosotros y es el área que más os atemoriza en la actualidad. 

Si estás atascado en la idea del amor y no logras comprender lo que está sucediendo con él, el problema es que lo estás buscando fuera de ti mismo. Estás buscando que otra persona le dé sentido a tu vida y te valide. Si no tienes a esa persona, te enfadas o sientes que no vales nada. Éste es un modelo con el que creciste, el que tus padres y tu sociedad te mostraron. Hemos dicho una y otra vez que la cosa más importante que puedes hacer es amarte a ti mismo y honrar a la Tierra. Pero no haces más que olvidarlo y buscar otra relación que te haga sentir completo y entero. Crees que sin una relación eres menos que un ciudadano aceptable. Te sientes solo.

Tienes que aprender a estar solo. La soledad no es más que un estado mental. No estás nunca, nunca, solo. Hay multitudes de entidades a tu alrededor. Si pudieras dejar de sentir pena de ti mismo, encontrarías que se te envía tanta información constantemente que te gustaría estar solo para dedicarle tiempo a la recepción del contacto.



Cuando te amas a ti mismo y dejas de estar trastornado por la necesidad de tener a alguien que te quiera, entonces eres capaz de aceptar lo que alguien te ofrece. Es imperativo que te valores para que no te conformes con un amor disfrazado. Si decides buscar pareja o vibrar con alguien y no recibes lo que deseas, no te quejes ni refunfuñes ni le pongas mala cara a esa persona para que cambie de acuerdo a tus necesidades. Si estableces un valor para ti mismo y no lo creas, entonces limítate a cambiar tu realidad y continúa solo hasta que encuentres a alguien que refleje tu valía. Entretanto, vibra con el amor por ti mismo, hónrate, y comprende que este viaje se trata del descubrimiento de uno mismo en las relaciones con los otros. No se trata sólo de maridos y mujeres. En este viaje se trata de honrar tu cuerpo físico y la unicidad del yo mientras tocas las vidas de muchos. Permítete siempre trabajar con el yo y permítele evolucionar.

Todos vosotros tenéis miedo de la intimidad con vosotros mismos; de estar a solas con el yo. Una vez has desarrollado la intimidad, un silencio, un amor por ti mismo, una contención de tu energía, entonces querrás que tu intimidad con otra persona tenga esa calidad.

La sexualidad puede confundir mucho en esta época porque estáis elevando y estudiando vuestras frecuencias. Cuando unís vuestros cuerpos, incluso cuando os abrazáis, intercambiáis frecuencias. Cuando uno tiene una experiencia sexual, se liberan hormonas dentro del cuerpo. Las hormonas despiertan ciertas energías dentro de las células y se da una transferencia de la esencia de una persona a la otra. Es por eso que cuando has tenido relaciones sexuales con alguien, no puedes desprenderte de su energía. Aunque no quieras estar con la persona, la experiencia sexual permanece contigo porque ha habido un intercambio electromagnético.



Estáis pasando por esta modulación de frecuencias y aprendiendo a elevar vuestra frecuencia a un lugar de información consistente, amor por uno mismo e intimidad con uno mismo. Por consiguiente, puede parecer muy confuso y a veces atemorizador aceptar esta vulnerabilidad que estás reconociendo en ti mismo y acoplarte y fundirte con otro. Cuanta más consciencia adquieres, mayor es tu control sobre el uso de tu cuerpo; puedes decidir dónde lo vas a conectar y, ciertamente, con quién lo unirás sexualmente.

Si expresarte sexualmente ahora te hiciera crecer verdaderamente, crearías automáticamente la experiencia porque estarías preparado para ello. Comprende que, durante el proceso de evolución del yo, suele darse un período de inactividad sexual. Dentro de la frecuencia sexual, tiene lugar un intercambio entre dos personas, de manera que si te unes con una persona que no es similar a ti y se da un intercambio químico, estás recibiendo su basura porque estáis intercambiando energía de una manera íntima.

Habrá veces en que te alejarás de este tipo de intercambio. Puede ser que pienses: «Oh, Dios mío, ¿qué me está pasando? ¿Me estoy volviendo viejo? ¿Me estoy secando? ¿Qué está ocurriendo?». Ese no es el caso. Puedes aprender a utilizar la energía que te estimularía sexualmente sin necesidad de dársela a otra persona. En lugar de tener un comportamiento caótico y loco, puedes explorar esa energía practicando la masturbación, sabiendo que es perfectamente legítimo y correcto hacerlo. O quizá quieras limitarte a observar tu excitación sexual y decidir lo que vas a hacer con ella. Puedes decir: «Bueno, no voy a actuar esto ahora. Veamos a dónde va esta energía». Toma esa energía, permítele subir por tu cuerpo y utilízala en otras áreas.

Llegarás a un punto en que deberás adorarte, apoyarte y amarte a ti mismo como si fueras un bebé en tus propios brazos, sabiendo que harás lo que sea mejor para ti. Muchos de vosotros os distraéis. Encuentra un lugar de serenidad y silencio en el que puedas encontrar respuestas. No las encontrarás llamando por teléfono todo el santo día y hablando con los demás. Si intentas hacerlo, estarás demostrando que buscas fuera de ti. Cuando aprendas a mirar dentro para encontrar respuestas, el yo hablará. Normalmente eres incapaz de oírlo porque estás encerrado en pautas de comportamiento que sabes que tienes que cambiar pero no quieres hacerlo porque no sabes quién serás entonces.

Honestamente, tenéis miedo de vosotros mismos. Esto es algo muy común. Tienes miedo de no estar completo, y sientes enormes deseos de estarlo. Dices: «Estoy completo. Soy soberano. Necesito a otra persona. Me siento atraído por alguien. Oh, no, no puedo ver esto. Tengo demasiado miedo de esto. No necesito a nadie. Sí, necesito a alguien». Vas de un extremo a otro. Aprende a aquietar la mente. Aprende a tener un control absoluto sobre tu energía. ¿Qué significa eso? Significa que, estés donde estés, siempre te estés observando: la posición de tu cuerpo, tu forma de usar las manos, si te repites una y otra vez, si hablas o permaneces en silencio. Aprende a observarte sin juzgar. Aprende a mirarte y corregirte determinando cómo te gustaría ser en contraste con quien eres. Aprende a aquietar la mente.

La frecuencia, especialmente si hay una relación de amor, se transmite desde ti hacia otra persona. Una relación de amor no significa tener que estar siempre juntos. Significa, sencillamente, que permaneces en la relación mientras consideres que esa relación es apropiada para honraros el uno al otro, intercambiar energías y dejar que fluyan como por un circuito abierto. Cuando no os amáis y no estáis unidos, no hay intercambio; el circuito no se abre. Esto no quiere decir que no podáis tener buen sexo; quiere decir, sencillamente, que el circuito no está abierto.

A medida que esta corriente eléctrica se eleva cada vez más, se alcanzan alturas cada vez mayores de experiencia orgásmica porque el sistema nervioso es capaz de manejar frecuencias de éxtasis más elevadas. El sistema nervioso determinará tu forma de expresarte y de sentir. Si el tuyo está poco evolucionado, tu experiencia sexual será muy limitada porque el sistema nervioso es el conductor de la corriente eléctrica. La experiencia orgásmica provoca una sanación y una realineación del cuerpo físico.

A la larga, no serás capaz de acercarte o estar con alguien que no opere con el mismo voltaje que tú. Sencillamente, no encajarás. Sería como intentar meter un pie de talla treinta y nueve en un zapato de talla treinta y dos. No funcionaría ni sería cómodo. No encajarás porque no serás capaz de unirte vibracionalmente.

Acabaréis comprendiendo la importancia de la nutrición vibracional cuando empecéis a conectar sexualmente. Conectar sexualmente es una manera de unirse a las personas que se mueven con vuestro mismo voltaje o con un voltaje compatible. 

Los sesenta marcaron una época de apertura hacia la exploración sexual. En un instante, el paradigma cambió. Gran parte de la energía que había en el planeta en aquella época, a la que se sumó la ingestión experimental de drogas, crearon inmediatamente un nuevo paradigma y os alejaron a las generaciones precedentes. 

Ahora ha llegado el momento de una revolución completamente nueva a través de la cual conectaréis vibracionalmente con otra persona. No habrá más distracciones en la sexualidad y dejarás de simular que estás sexualmente liberado porque puedes hacerlo en esta posición y aquella otra y decir esto y hacer aquello. Eso es, sencillamente, como hacer aeróbicos en el área de la sexualidad. Queremos que empieces los aeróbicos y las contorsiones del alma: la vibración. Todos vosotros anheláis la profundidad de dos personas que se unen y conectan. Si tienes miedo de esto, es porque no tienes un marco o un modelo en el cual basarte. Debes diseñar uno. Debes confiar en que, de alguna manera, la energía del diseño del anteproyecto cósmico creará instantáneamente un nuevo movimiento basado en el deseo de dar este nuevo paso hacia la comprensión de vosotros mismos.

Comprende que en este planeta la sexualidad ha sido siempre la conexión del cuerpo con su frecuencia más elevada. Aunque gran cantidad de la información haya sido dispersada y separada en el cuerpo, el potencial de crear vida permaneció para que pudierais entender quiénes erais en lo más profundo de vuestro ser. La vibración sexual ha sido vuestra conexión con vuestra identidad cósmica, pero este concepto fue malinterpretado y se perdió. Sólo queremos decir que existe una historia más amplia, mucho más emocionante de lo que os imagináis. 

Hubo quienes no quisieron que estuvierais en sintonía con estas frecuencias porque las frecuencias sexuales os podrían haber conducido a áreas de liberación en las que hubierais empezado a comprender las cosas. La sexualidad quedó como una forma de viajar por el sistema nervioso y de conectar con la mente superior saliendo del cuerpo. Si os hubiesen dicho que ésta era la ruta de salida, ¿quién hubiera podido manipularos o controlaros?

La población debe despejar las connotaciones negativas y los juicios que han teñido vuestra experiencia sexual durante eones. Tenéis que hacer las paces con el sexo con el fin de integrar las frecuencias y la identidad. Se han manipulado las cosas y se les ha impuesto una frontera limitadora para que no tuvierais acceso a la verdad de la sexualidad. Se os dijo que podíais procrear con ella y tener orgasmos, pero no os dijeron que podíais abrir frecuencias con ella. Podéis entrar en contacto y utilizarla como un método para recordar quiénes sois y para alterar la frecuencia de vuestro cuerpo.

En los próximos años, la expresión de la sexualidad adquirirá una dimensión completamente nueva. Evolucionarás y crecerás, siempre y cuando tengas un compañero/a dispuesto a seguir el mismo camino y ser tan abierto como tú. Pero si estás con alguien que quiere jugar al juego de la evasión o de la negación, no llegarás a ningún sitio. 






Cap. 20, Mensajeros del Alba, los Pleyadianos a través de Bárbara Marciniak

Texto adaptado y resumido. Si quiere ver el texto original dirijase a:

Si desea más información sobre el tema puede ver: Sexualidad y Nueva Era 






Sexualidad en la Nueva Era




Es tiempo de tomar una actitud responsable y honesta frente a la sexualidad. Estamos invadidos por una educación sexual fraccionada; por un lado, desde la moral con su doble discurso lleno de mitos y miedos, y por el otro lado, desde lo fisiológico con un discurso alarmista y castrador. 


La sexualidad, en lugar de aprovecharse como una sublime fuente de energía, parece que la tendencia dominante ha sido traducirla en un detonante de distracción, frivolidad, relaciones de poder, miedos y tabúes. 

Esta educación, sumada a la invasión de los estímulos sexuales impartidos en los medios de comunicación, hacen que nuestra sexualidad se manifieste como una genitalidad urgente.

Históricamente se ha intentado separar a la sexualidad de la espiritualidad, cuando en realidad ninguna existe sin la otra. Fue a través de un acto de unión sexual que cada uno de nosotros obtuvimos la vida. Entonces, ¿por qué no vivir la sexualidad como una fuente de vida, o como un camino a la espiritualidad, como un medio de comunicación profunda con nosotros mismos y con nuestra pareja?


A pesar de la vasta información al alcance sobre este tema, son pocas las personas que se informan sobre su sexualidad. Los hombres la resumen en su pene, siendo muy pocos los que conocen cómo éste funciona. 

En las mujeres, la ignorancia de su propia sexualidad es aún más grave; primero porque sus genitales no están tan expuestos como los genitales de los varones, y segundo porque han delegado la responsabilidad de su lenguaje sexual a sus parejas, los hombre, quienes a su vez creen saber mucho sobre este lenguaje femenino, el mismo que ni las mismas mujeres lo han descubierto aún.

En la medida que no asumamos la responsabilidad sobre nuestra propia sexualidad, en la medida que sigamos nutriendo la genitalidad urgente y creando seres no satisfechos sexualmente, estaremos incrementando la necesidad de vivir la sexualidad a plenitud. Esta insatisfacción definitivamente provoca violencia y frustración tanto en hombres como en mujeres, alimentando inconscientemente una sociedad desequilibrada y agresiva.

La sexualidad es una matriz con múltiples dimensiones: una forma de relajamiento, un estimulante, una fuente de placer, un medio de comunicación profunda, un camino a la espiritualidad, un instrumento de amor, además ser utilizado para la reproducción de la especie. Como también puede ser una mercancía, un débito carnal, una adicción, o un objeto de estudio, y puede causar frustraciones e inhibiciones. Lo importante es que cada uno de nosotros seamos responsables y asumamos conscientemente la o las actitudes determinadas de cómo vivir nuestra actividad sexual. 





La sexualidad es una manifestación que está latente en todo ser humano desde el día de su nacimiento hasta el día de su muerte. Y ésta se manifiesta en el momento menos indicado y en el lugar y con la persona menos esperada. Por lo tanto, es fundamental llegar a tener maestría de nuestra propia sexualidad.

Esta maestría la podremos obtener en el momento que reconozcamos a totalidad nuestra geografía sexual y la respuesta que ésta tiene a los diferentes estímulos, que definitivamente varia de una persona a otra. 

No podemos esperar el fracaso en las relaciones sexuales para empezar a abordar un tema que es la fuente de nuestro éxito en la vida. Inclusive, para aquellas personas que han optado por el celibato deberán estar claras, más allá de su inclinación espiritual, que si bien no tendrán actividad sexual, deberán vivir en la conciencia de sus genitales, usar su esencia y su energía vital para enriquecer su cuerpo sutil, cuidando de no bloquear la energía que sus genitales les provee.

Es nuestra responsabilidad sacar la sexualidad de la clandestinidad.

Sexo y Amor, la alquimia poderosa


No hay nada que pueda reemplazar al Amor. Cuando esta energía universal se materializa en un sentimiento, es el sexo el medio idóneo para expresarlo.

Amor y sexo, alquimia poderosa para fusionar la dualidad del ser humano (materia y espíritu), fortalezas entregadas (hombre / mujer) para complementarse a través de la expresión de sus polaridades (masculino y femenino), entre sí y con el todo.

Este tremendo poder encargado a la humanidad, lamentablemente no ha sido aún reconocido por la gran mayoría.

El sexo no funciona sólo a través de la genitalidad, éste está íntimamente relacionado con las emociones, con los valores y con las estructuras mentales personales. Esta manifestación global es la sexualidad. 

Es una manifestación natural que hasta ahora es desconocida, ignorada y frecuentemente reprimida, y cuando es abordada, es absolutamente distorsionada. Esta actitud represiva, castradora y manipulada de la sexualidad, se imprime en la estructura conceptual y emocional del ser humano creando el patrón inconsciente que más tarde regirá la vida sexual del individuo.

Una parte considerable de las improntas que van definiendo nuestra identidad, son provistas por experiencias ligadas a nuestra sexualidad –fenómeno avalado por las narrativas mitológicas de diversas culturas.



Hacer el Amor o Estar en el Amor


La sexualidad provoca el encuentro profundo entre un hombre y una mujer, acto que promueve constantemente la fusión con el todo. Esta unión posibilita la circulación de toda la corriente energética universal que rige lo manifestado.

Si la unión sexual es la energía por la que todos hemos recibido la vida- ¿por qué no vivir la sexualidad como un camino de fusión con el Creador? 

Al igual que en la física, para que una bombilla tenga luz eléctrica, ésta debe estar conectada a un polo positivo y a un polo negativo. En el hombre, la polaridad de los genitales es positiva y la polaridad de su corazón es negativa. En la mujer, los genitales vibran con polaridad negativa y su corazón con polaridad positiva. Por lo tanto, al fusionar  conscientemente estas polaridades opuestas se dará la apertura al verdadero amor, producirá la luz. 



La fusión de los polos opuestos de estos cuerpos físicos crea naturalmente una zona energética muy potente, la energía del amor; la misma que por su propia inteligencia trasciende a experiencias infinitas que no son bienes de las estructurales mentales preestablecidas. Esta conexión nutrida por la información de los cinco sentidos, es “estar en el amor”.


La mente es embestida de forma excesiva con estímulos sexuales por los medios de comunicación. Esta constante sobre estimulación hace que el hombre no actúe por el natural impulso del encuentro de su cuerpo con el de su pareja, sino se deja llevar por ese ajeno patrón sobrecargado de conductas determinadas y fijas que distan diametralmente de su realidad. Y la mujer, dominada por los estereotipos de belleza impuesta y obligada a usar el lenguaje sexual masculino que dista enormemente del genuino y desconocido lenguaje femenino, no permite que se exprese adecuadamente su sexualidad y cierra la manifestación de su femineidad. 





Este ajeno y exigente prototipo sobre la sexualidad en hombres y mujeres provoca la desintegración de su unidad: sexo (genitales), sentimiento (corazón), cabeza (razonamiento) actúan de forma separada. En estas condiciones, hacer el amor se torna en una sobrecarga energética que si bien causa un placer temporal, frustra la definición del verdadero deseo y la acción en sus propias polaridades, irrespetando el sentido innato de la sexualidad, quedando tan sólo en un encuentro abrupto de sensaciones momentáneamente placenteras que la mayoría de las veces separan en lugar de unir, en lugar de trascender al camino de la verdadera sexualidad consciente, de llegar al conocimiento más profundo del amor universal. 





Es responsabilidad tanto del hombre como de la mujer enfrentar este tema con profundidad y honestidad y encausarse al objetivo real y verdadero de las relaciones sexuales, el cual no es el orgasmo; este es un medio, no el objetivo.

Sexualidad y Nueva Era


Se dice que desde los años 60 comenzamos a transitar una Nueva Era, o la presencia del Sol en el signo de Acuario, y que eso marca el proceso evolutivo del planeta Tierra y de lo que en él habita.

Como suele suceder cada vez que ocurren cambios trascendentales en la humanidad, hay una minoría que comienza a darse cuenta del cambio y una mayoría que lo niega asustada y refugiada en la comodidad y seguridad de lo conocido.

Sin embargo, lo neguemos o no, algo está cambiando entre nosotros y cada vez es más difícil ignorarlo. Los cambios están a la orden del día en política, economía, el comportamiento social y las relaciones interpersonales.

Diríamos que el mundo está en caos. Lo inesperado y lo no convencional son la regla.

La medicina está cambiando. Las terapias holísticas que toman en cuenta al ser humano en forma integral han ido ganando espacio. A un enfoque moderno en donde se tomaba en cuenta el aspecto físico y el emocional, se le está sumando ahora el manejo de la energía, así que se amplía aún más el panorama de lo que podemos hacer para ayudar a equilibrar a un ser humano.

Todo esto también está ocurriendo en el ámbito de la Sexualidad.

Hay un despertar de consciencia. Un llamado del corazón por liberar a la actividad más poderosa y hermosa de los seres humanos de la cárcel en que las ideas mentales, las creencias de una consciencia colectiva la han tenido presa.




La pulsión sexual, la unión de dos personas atraídas por la fuerza del deseo sexual, es la puerta para un proceso de transformación.

Hay mucho más de la Sexualidad que una mera forma de expresar amor o una forma de liberar tensión. 

La Sexualidad es la recreación del momento más sagrado de la existencia- el momento de la Creación. 

No estaríamos aquí si no existiese la Sexualidad. No sólo no estaríamos como seres humanos, simplemente no existiría el Universo. Porque todo acto creador, del tamaño y la importancia que sea, es el resultado de un acto de unión de dos cualidades que son diferentes y a la vez complementarias.

Esa comprensión profunda y filosófica de la Sexualidad es lo que se está despertando en las consciencias de los seres humanos en este proceso evolutivo.

Otro fenómeno que caracteriza este momento de cambios es la gran integración de información que está ocurriendo a todo nivel.

En la Sexualidad, la fusión de conocimientos milenarios de culturas orientales como la china y la hindú, con conocimientos científicos de la cultura occidental, está produciendo un cuerpo de conocimientos fascinante e ilimitado.

El aspecto sagrado de la sexualidad, su poder transformador y el arte que representa, han sido secretos celosamente y efectivamente guardados por el Tantra hindú, el Taoísmo chino, la Gnosis Cristiana, la Cábala hebrea y otras escuelas de iluminación espiritual. (Ver video de Sexologia al final del tema)

Pero los tiempos modernos están permitiendo que esta información esté al alcance de todo aquel que la quiera buscar. Y son muchos los que la están buscando, porque ya han cruzado el umbral entre una experiencia de vida automática, acorde a la consciencia colectiva, hacia una experiencia de vida individual, de expansión, acorde a su propia consciencia.

La Sexualidad es la experiencia transformadora por excelencia.





Cuando un hombre y una mujer se sienten atraídos sexualmente están frente a un potencial de evolución. Juntos podrán darse salud, bienestar, felicidad, y también darse los desafíos del crecimiento espiritual. Juntos son una unidad creadora de proyectos, de hijos y de Amor.

El Sexo es el acto de unión de dos fuerzas opuestas y complementarias.





Energéticamente el sexo es el resultado de la atracción de una carga positiva y una carga negativa. La carga positiva es la cualidad masculina. Es la naturaleza eléctrica que se mueve, que penetra, que impregna de intención. La carga negativa es la cualidad femenina. Es la naturaleza magnética que recibe, que atrae, que nutre y soporta. Que se moldea de acuerdo a la intención que sobre ella se coloca.

Del acto de interacción entre ambos, del acto de hacer el amor, se produce una explosión orgásmica que lleva a la manifestación.

La energía que se produce en la unión de las dos polaridades se llama Energía Sexual, y es la energía de vida, la fuerza de luz que anima a la materia.

Todo nuestro planeta y todo el universo es el resultado del eterno Hacer El Amor del Dios Padre/Madre Creador, en donde la cualidad masculina con su idea o voluntad penetra el océano de Amor que es la cualidad femenina, y de la explosión orgásmica puede crear una pequeña hormiga que camina sobre la tierra, o puede crear una estrella.

La Sexualidad humana es la recreación en nuestro plano físico de la verdad que está ocurriendo eternamente en todo el Universo, por eso es un acto sagrado.

La Energía Sexual que anima la materia se encuentra circulando en nuestro cuerpo todo el tiempo. Es nuestra energía de vida. 

En este diseño tecnológico que es nuestro cuerpo, el principal depósito de esta energía de vida o Energía Sexual está en la base del tronco; contenida, compactada en las glándulas sexuales y recorriendo permanentemente el cuerpo a través de corredores energéticos ubicados a nivel de la columna vertebral.



Esta Energía Sexual nutre a las células de nuestro cuerpo físico dándoles vitalidad para expresar su perfección. Igualmente, nutre a nuestro cuerpo emocional produciendo una intensificación de las emociones positivas como alegría, generosidad, confianza, esperanza y paz.

También impacta a nuestro cuerpo mental, incrementando nuestra inteligencia, intuición y creatividad.Y finalmente, impacta nuestro cuerpo espiritual permitiendo unirnos en Amor a otro ser y a través de ese ser unirnos con el Dios Padre/Madre Creador.

Hacia donde nos conduce nuestro proceso evolutivo es hacia vivir la sexualidad de manera más completa y expandida.

La Sexualidad de la Nueva Era hay que comenzar a construirla.

El primer paso es limpiarla de las creencias, conceptos mentales y memorias emocionales que impiden la circulación de esa energía y la aceptación psicológica de la experiencia. Sigue por conocer nuestra fisiología, conocer las cualidades de la energía y aprender a cultivarla, a incrementarla y circularla.

De la práctica ética y disciplinada de honrar, cultivar y expandir la Energía Sexual se produce como resultado una transformación del individuo:

- Un cambio en su nivel de conciencia. 

- Una expansión del corazón y sus centros cerebrales superiores que le permite que tenga acceso real y tangible a los abstractos conceptos espirituales de Amor Incondicional, trascendencia del ego, despertar de consciencia y conexión con el Todo.





Si bien se pueden lograr grandes cambios evolutivos del cultivo individual de la Energía Sexual, la conexión de la pareja es la forma perfecta, la intención original del Creador, para lograr la profunda transformación para la que estamos aquí.

La Sexualidad de la Nueva Era está por crearse. Es nuestro propio juego. Será el resultado de la unión de conocimientos milenarios con conocimientos modernos. Tendrá tantos nuevos colores y sonidos como seres humanos conscientes y despiertos hayan.

Será un concierto vibracional de una riqueza infinita, porque será el resultado del Amor y la Energía Sexual propia y particular de cada pareja conectada a través del corazón, con la consciencia del espíritu en su experiencia terrenal.

De manera que si queremos consumar el proceso evolutivo en el que aparentemente nos encontramos inmersos y alcanzar colectivamente un rediseño de los viejos paradigmas, es indispensable elevar la frecuencia de nuestra vida sexual.


La ansiosa búsqueda del orgasmo


Culturalmente estamos programados para asociar el sexo casi exclusivamente con el placer, y a este último con el orgasmo. Muchas personas consideran como un ejercicio fracasado el mantener un encuentro sexual que no derive en un orgasmo ‘explícito’. Pero el intercambio energético que mencionábamos anteriormente se potencializa de manera significativa cuando hay un orgasmo de por medio. 

El ‘abusar’ de la frecuencia orgásmica sin tener conocimientos relativamente avanzados de manejo de energía puede provocar vacíos que repercuten en la salud física, emocional, y mental de una persona, e incluso se considera que atenta directamente en contra de la longevidad. 





Y como suele ocurrir con cualquiera de las grandes fuentes de poder, el orgasmo manifiesta un marcado doble filo: puede ser un vehículo que te ayude, literalmente, a iluminarte –con la lucidez mental y la fortaleza física que este proceso implicaría­– y por el otro lado es una fuerza que puede fácilmente desahuciarte si no es canalizada adecuadamente. 

El Poder de la Serpiente



En ciertas tradiciones esotéricas se le asigna a la energía sexual la figura de la serpiente, siendo la metáfora más popular la empleada por el hinduismo en la cual se nombra a la serpiente como Kundalini. 

Lo anterior se debe a que nuestra energía corpórea se manifiesta en una intempestiva hebra que yace dormida, esperando a ser activada en la base de nuestra estructura, específicamente junto al sacro –coincide con la ubicación del primer chakra, el Mulhadara. 

De acuerdo con la tradición hinduista esta serpiente se encuentra replegada, enrollada tres veces y media en torno al Lingam (el cual simboliza el cuerpo físico de la deidad), y la evolución personal no podrá consumarse del todo si no se es capaz de despertar a este ser en un proceso que involucra el recorrido de esta fuerza por cada uno de los siete chakras principales –travesía que habrá de llevar a cabo a través del canal energético central, el sushuma nadi, en un proceso que detonará inenarrables episodios místicos. 

Finalmente, al llegar al Sahasrara (conocido como chakra corona), esta serpiente florecerá sobre nosotros, proyectándose a lo largo del conducto que nos enlaza con la energía divina –por cierto este acto es uno de los que se asocian específicamente con el hecho de iluminarse.






El encausamiento de la energía sexual


Generalmente cuando la energía sexual se hace presente en nuestros cuerpos, un pulso que si observamos unos instantes podemos fácilmente ubicar centímetros debajo de nuestro ombligo (región que aloja el chakra raíz), lo interpretamos como un urgente llamado que requiere de una respuesta física y explícitamente sexual  –ya sea que busquemos la cópula o al menos, para consolarnos, la masturbación. Sin embargo, resulta que la misma energía que podemos encausar a través del conducto sexual es la que utilizamos para propulsar nuestra creatividad.

La próxima vez que escuches el llamado de este tipo de energía, recuerda que el sexo no es la única manera de canalizarlo, y si intentas conducirla hacia una actividad que involucre tu centro creativo, seguramente obtendrás resultados interesantes y habrás exitosamente circulado el aliento de la serpiente.


En síntesis, la sexualidad en conjunción con su manejo consciente es un tangible vehículo para desarrollar nuestra espiritualidad y también es quizá la mayor herramienta evolutiva que existe a nuestro alcance.







Fuente:

Sexualidad Actual: Genitalidad Urgente. Susana Bermeo Ponce
Sexualidad en la Nueva Era. Maria Gabriela Santini (Médico Fisiatra)







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