Las Pléyades

Fuente de información: Biblioteca Pléyades



Las Pléyades significa "palomas" en griego. También son conocidas como Objeto Messier 45, Messier 45, M45, Las Siete Hermanas o Cabrillas, Los Siete Cabritos. Se encuentran ubicadas a un lado de la constelación de Tauro y son visibles a simple vista en el cielo nocturno. Ocupan un lugar prominente en la mitología antigua.


Las Pléyades son un grupo de estrellas muy jóvenes las cuales se sitúan a una distancia aproximada de 380 años luz de la Tierra y están contenidas en un espacio de treinta años luz. Se formaron a partir del colapso de una nube de gas interestelar durante la Era Mesozoica de la Tierra (Era de los dinosaurios) hace apenas unos 100 millones de años.  






Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que el Sol. Ocho de estas estrellas pueden ser observadas a simple vista, dependiendo de las condiciones atmosféricas (cielo despejado y ausencia de luna): Taygeta (4.3), Pleione (5.09), Merope (4.17), Maia (3.88), Electra (3.71), Celaeno (5.46), Atlas (3.63) Y Alcyone (2.87). Los números entre paréntesis indican su magnitud de brillo.

Las Pléyades forman una espiral dentro de la Galaxia de la Vía Láctea girando alrededor de Alción, la estrella más grande y brillante del grupo. Nuestro Sol forma parte del sistema de las Pléyades. Es la octava estrella de la espiral pleyadiana y le toma cerca de 24.000 años completar una órbita alrededor de Alción. 



Ciclo

El ciclo anual de las Pléyades se inicia el 15 de mayo, cuando el Sol se alinea entre la Tierra y las estrellas Pléyades. Es alrededor de ese día cuando son invisibles para nosotros. Las Pléyades son visibles progresivamente a partir de las madrugadas de junio.



Cuando la Tierra se alinea entre el Sol y las Pléyades (cerca del 20 de noviembre), se pueden ver en el cielo durante casi toda la noche muy cerca del cenit. Este es el momento cuando la energía de las Pléyades está más directamente a disposición.

Historia

La constelación de las Pléyades es un vestigio común en muchas civilizaciones antiguas. Incluso hoy día también ha alcanzado su fama.


Se ha escrito mucho acerca de la alineación de la Gran Pirámide con la estrella polar Polaris, con Alción en la constelación de las Pléyades, así como con Alfa Draconis y Alfa Centauro.

¿Por qué los constructores de la pirámide habían escogido este alineamiento preciso con ciertas estrellas de la béveda celeste?
La escritora Alice Bailey considera que Alción, en la constelación de las Pléyades, es el punto central de la órbita de nuestro Sol. Curiosamente, los pueblos de las denominadas culturas prehistóricas adoraban el fuego, mientras que todos los pueblos de las civilizaciones piramidales rendían culto al Sol. Resulta interesante que todos estos pueblos hayan pasado de modo simultáneo y abrupto, del culto al fuego, a la adoración del Sol.


A lo largo del mito-historia de todas y cada una de las civilizaciones aparecen relatos sobre Gigantes y sobre una raza de Hijos del Sol quienes enseñaron a la humanidad toda clase de artes y fueron responsables de las grandes proezas en construcción. Luego los mismos desaparecieron.



El término gigante quizás no sólo se refiera a la estatura física, sino a la increíble inteligencia de esa raza. El nombre de Hijos del Sol puede deberse a la dirección en la que habían venido, es decir, por el Este, lugar de nacimiento del sol. También el término podría corresponder a Seres Luminosos, o la descripción referida a los Rubios Nórdicos.



Al parecer, habría aquí una correlación entre estas dos razas (atlantes y pleyadianos). De hecho, podrían ser lo mismos. Sus diferencias son producto de las culturas por las cuales fueron descritas. En la literatura ocultista y esotérica, las Pléyades y Atlantes se encuentran relacionadas con el destino de las naciones, al igual que la estrella Polar.


Alice Bailey, en su libro "Astrología Esotérica", sitúa la gran triangulación de energía de nuestro sistema solar entre las siete estrellas de la Osa Mayor, las siete estrellas de las Pléyades (a veces llamadas las esposas de la Osa Mayor) y finalmente, la estrella Solar Sirio. La triangulación de energía se manifiesta a manera de Voluntad/PoderAmor, Sabiduría/Inteligencia activa, las 3 cualidades que definen a la humanidad.
El alineamiento de la gran pirámide, tanto con Alción de las Pléyades, como con la estrella Polar en la bóveda celeste, es significativo puesto que se convierte en el punto focal sobre la Tierra del principio Masculino-Eléctrico-Espíritu y del principio Femenino-Magnético-Forma. Estos principios son el fundamento del sistema binario: El 1 y el 0 (base de nuestras computadoras de hoy en día).

La pirámide fue construida siguiendo un sistema de medición decimal, al igual que las porciones astronómicas y geométricas del Sagrado Lenguaje Secreto (H. P. Blavatsky, La Doctrina Secreta).
El sitio geográfico fue escogido precisamente, no sólo por ser el punto de unión entre los reinos altos y bajos del mundo físico, o el centro de la masa de los continentes, sino también debido a la naturaleza de las líneas de fuerza geomagnéticas que surcan la tierra.

La esencia de la Gran Pirámide puede encontrarse en una cita del mencionado libro de Bayley (Astrología Esotérica) sobre la naturaleza del mensaje de las Pléyades: 

Estrofa IV

Su luz es diferente a las otras luces. Despierta la respuesta: Soy el punto más denso de todo el mundo concreto. Soy una tumba. También soy la matriz. Soy la roca que se hunde por sí misma en la profundidad de la materia. Soy la cima de la montaña donde nació el Sol, sobre la que se ve al Sol y recibe los primeros rayos de luz: El hombre toma una naturaleza que es la suya hoy. Hijo de una madre, nacido de la tumba y mostrando tras el nacimiento la luz...



Todo coincide. Todo encaja como piezas de un rompecabezas disuelto en el tiempo.En México, muchas de las construcciones antiguas, Pirámides y Templos tienen orientaciones hacia las Pléyades. En las tradiciones Mayas se apuntaba siempre al espacio, e increíblemente también a la zona de las Pléyades

Las Pléyades eran claramente reverenciadas por los Mayas, quienes en el área de Chichén Itzá, sabían que el sol producía una sombra tipo serpiente del lado de la escalinata del norte de la pirámide de Kukulcan durante el equinoccio de primavera. Algunos estudiosos han calculado que 60 días después de la aparición de su sombra, cuando el sol alcanza su cenit sobre la Pirámide a medio día (Mayo 20-Mayo 23), hay otra alineación directa con las Pléyades. Esta alineación Pléyades-sol podría tener una conexión directa con Quetzalcoatl, la serpiente emplumada que trajo una sabiduría grandiosa al planeta. Según un Mito Incaico, las estrellas están habitadas y los Dioses han descendido de la constelación de las Pléyades.

En las grandes civilizaciones antiguas de Perú, México, Egipto y otras, hay hechos importantes: todos estos pueblos construyeron estructuras piramidales extraordinariamente masivas y complejas, y todas estas culturas utilizaron intensamente los cálculos astronómicos, no sólo para regular sus vidas, sino también para planear y erigir todos sus monumentos.Esto resulta altamente llamativo ya que las civilizaciones mencionadas eran totalmente insulares; de hecho, dicen que no poseían conocimiento de su mutua existencia.


Siguiendo con las coincidencias, nos remontamos a las conocidas piedras de Ica, en Perú (11.000 piedras aproximadamente). Se calcula que la antigüedad de las mismas es de millones de años, aún no se sabe con precisión la fecha exacta, lo cual es motivo de polémicas. En estas piedras se ven claros avances en medicina, astronomía, tecnología de distintos tipos, etc.

A nuestro entender, podría ser que hace muchísimo tiempo nuestro planeta fue poblado por una humanidad similar a la nuestra, pero más evolucionada. En una de estas piedras llamada "La Piedra de los Tres Astrónomos" (denominación dada por Javier Cabrera Darquea, quien ha dedicado años a su estudio), aparece un grabado de tres hombres que observan el cielo con aparatos semejantes a nuestros telescopios. 

Llegando a nuestros días, podemos mencionar los famosos casos de EC III y EC V (encuentros cercanos de las tercera y quinta fase) en donde hay centenares de individuos de todo el mundo que afirman mantener contactos. Esto resulta altamente llamativo ya que las civilizaciones mencionadas eran totalmente insulares; de hecho, dicen que no poseían conocimiento de su mutua existencia. 

En el ambiente ufológico hay un individuo que se destaca por sobre los demás, quizá por haber aportado la mayor cantidad de pruebas referentes a sus contactos, incluidas: fotos, filmaciones, grabaciones, huellas, etc., de increíble nitidez. Nos estamos refiriendo al polémico y controvertido Eduard Billy Meier

Este personaje constituye uno de los casos más sorprendentes de la fenomenología OVNI. No vamos a hurgar en detalles sobre Meier, todos los ufólogos conocen su historial, pero él afirmaba que sus contactados extraterrestres decían provenir de las Pléyades, de un planeta llamado Erra.



Barbara Marciniak, la autora reconocida internacionalmente gracias a su Best Seller "Mensajeros del Alba", según dice, se convirtió en escritora por expreso pedido de los Pleyadianos.

Por último, según algunos estudios, en enero de 1998 entramos a lo que sería El Cinturón Fotónico anunciado en todo el mundo, principalmente en Estados Unidos y Europa. El sistema Solar entró al Anillo Fotónico de la estrella Alción de las Pléyades produciendo una aceleración en el ritmo del ser humano y dando la ilusión de que el tiempo transcurre más velozmente.

Leyendas, Mitos, Civilizaciones Antiguas, Contactados con E.T, etc. Todos tienen un lazo en común... las Pléyades.

¿Qué interés particular o colectivo motivó a que desde las Piedras de Ica, a los Egipcios, de éstos a los Mayas y de aquellos a nuestros días, las Pléyades constituyeran un nexo entre estas culturas?

¿Quizá su gran brillantez?
¿Su posible origen Divino?
¿La posible existencia de vida inteligente?
¿Su modo de orientación geográfica?

Tal vez la respuesta a dicha incógnita sea tan simple como fantástica. A nuestro modo de ver, las "coincidencias" nos dan un mensaje y por lo tanto no debemos tomar los supuestos hechos "casuales" como una mera coincidencia sin importancia. Las coincidencias nos indican algo, nos señalan por cuál camino optar permitiéndole a la intuición y la lógica ser los guías de dicho camino.






Enlace:
Adela Ferrer- Las Pléyades
Las Pléyades: pasado, presente y futuro





2 comentarios:

nilda alvarez dijo...

Hola
Te felicito por tu información muy interesante y completa lo que queda muy claro es que ...muchos en este planeta pertenecemos a otra constelación
Lo importante es seguir evolucionando y entender quienes somos?
de donde somos?
Un
abrazo y mi admiración

francisco gutierrez canencio dijo...

Hay algo maa especifico dobre las razas que poblaron las pleyades? No los mas populares(rubios)más bien...los que tenian rasgos indígenas?..gracias

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