Las Diosas de Cada Mujer

Basado en el libro "Las Diosas de Cada Mujer", de Jean Shinoda Bolen





…“Las diosas son patrones potenciales que se hallan en la psique de todas las mujeres,  aunque en cada mujer concreta algunos de estos patrones están más activados (energetizados o desarrollados) y otros menos. Sucede que cuanto más compleja es una mujer, más probable es que tenga dentro de sí muchas "diosas activas"...


En cada mujer habitan varias deidades. Y sin ser conscientes de ello, las despiertan y activan a lo largo de toda su vida. La amante Afrodita, la guerrera Atenea, la madre Deméter o la esposa Hera, son sólo algunas de las imágenes que retornan desde la antigua mitología grecorromana para inspirar y guiar a las mujeres. 

Estas diosas representan patrones de comportamiento que pueden compararse a accionares humanas. Cada diosa posee determinados valores y poderes; al conocer estos arquetipos puede que te sientas identificada con alguna o varias de ellas. 

Según Shinoda Bolenpsiquiatra y analista jungiana, cuando una mujer comprende sus propios patrones internos puede llegar a superar toda una serie de dicotomías restrictivas, tales como: masculino/femenino, madre/amante, profesional/ama de casa, etc. 

Estos patrones internos toman la forma de siete diosas arquetípicas que son otros tantos tipos de personalidad. “Se trata de que cada mujer identifique a sus diosas dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter y la creativa Afrodita, pasando por Hera, diosa del matrimonio Perséfone, reina del mundo subterrráneo, o Hestia, prototipo de la mujer paciente."




El objetivo es hacerse consciente de este proceso que pasa inadvertido, para que cada mujer identifique a sus diosas dominantes y trate de integrar aquellas no activadas, que de estarlo, enriquecerían, complementarían y equilibrarían su vida. De este modo se establece el control y se alcanza la gobernabilidad de la propia vida.

Una vez descubierto ese esquema básico de existencia con el cual la persona se identifica, es importante potenciarlo. Aunque haya una diosa con la cual se identifique más, también existen todas las demás asociadas a otras partes del yo. Por eso es necesario armonizarlas e integrarlas todas. 

La toma de consciencia y el desarrollo de estos arquetipos internos conducen tanto a la mujer como al hombre a la plenitud psíquica, pues habrá logrado integrar a sus deidades interiores con todos sus rasgos. Cada ser humano es un ser completo que contiene todas las deidades.

Diosas como arquetipos


Las diosas y dioses griegos poseían atributos muy humanos: reacciones emocionales, apariencia y conducta. Cada uno de ellos es un arquetipo que reconocemos instintivamente y nos resulta familiar, ya que forma parte del inconsciente colectivo. Los arquetipos son fuerzas inconscientes, patrones internos que impulsan a actuar de una manera u otra. Por lo general, el arquetipo que más influye en la vida de una mujer va cambiando de acuerdo a las diferentes etapas y situaciones que atraviesa. Puede que de niña sea una pequeña Atenea concentrada en sus estudios, y en su adolescencia despierte en ella Afrodita y el interés por las relaciones amorosas.

Diosas vírgenes, vulnerables y alquímicas


 Jean Shinoda Bolen, la autora del libro "Las Diosas de Cada Mujer", clasificó a estas siete diosas en tres grupos: 

Diosas vírgenes: Artemisa, Atenea y Hestia  

Diosas vulnerables: Hera, Deméter y Perséfone

Diosa Alquimica: Afrodita.

Las diosas vírgenes son llamadas así por ser completas en sí mismas y representan los aspectos más independientes, activos y de no-relación. Su consciencia es como una luz concentrada, avanzan directamente hacia sus objetivos. 

Las diosas vulnerables representan los papeles tradicionales de la mujer: esposa, madre e hija, y su consciencia es como una luz difusa y receptiva que las predispone a las relaciones.


ARTEMISA, diosa virgen


Artemisa, hija de Zeus y Latona, es la diosa de la caza y la luna. Su territorio son los bosques, prados y montañas, donde vive junto a sus ninfas. Representa el espíritu independiente femenino y su influencia hace posible que una mujer alcance las metas que ella misma elija. Con tendencia al celibato, no cae en enamoramientos. La mujer Artemisa se siente completa sin un hombre. Atraída por lo intelectual y creativo, su relación con los hombres se parece más a una hermandad. Adora pasar tiempo en la naturaleza. Es una mujer completa en sí misma, que puede cuidarse sola. Ha inspirado los movimientos feministas, y en ese rol representa la Gran Hermana de las mujeres. Este es el atributo que la lleva a solidarizarse con las otras mujeres y a defender sus derechos.








Cuando conectamos con Artemisa "mostramos los dientes", construimos nuestro propio camino sin tener en cuenta nada más que lo que nos hemos propuesto. Hay momentos en que recurrimos a ella y respondemos a una circunstancia concreta, pero también existen mujeres que tienen más viva a Artemisa que a otras diosas dentro de sí. Es decir, este arquetipo ( y el de todas las diosas ) puede acompañarnos en un momento puntual o ser una característica predominante de nuestra personalidad. Artemia encarna las cualidades idealizadas por el Feminismo: realización y competencia, independencia de los hombres y sus opiniones y preocupación por las mujeres oprimidas.





La carencia de Artemisa es que le da miedo ser mujer y, en el mundo exterior, se desconecta de sus sentimientos. Esa es la causa de que muchas feministas se olviden de su parte seductora o de su capacidad nutridora y consideren al hombre como su enemigo, aunque se comporten en muchas ocasiones como él. 

Para que una Artemisa alcance su plenitud, ha de abrirse a las emociones y aprender a amar. El arquetipo de madre podría ayudarla, y una Afrodita le pondría en contacto con su sexualidad, enseñándole que el amor puede vencer todas las barreras.







ATENEA, diosa virgen


Hija de Zeus y de su primera esposa Metis. Es la diosa de la inteligencia; sabia, guerrera y pragmática. Representa a la mujer que es capaz de valerse de su inteligencia e intuición para resolver conflictos y enfrentarse a la vida. Un ejemplo muy claro de mujer Atenea es la ejecutiva que logra ascender hasta cargos directivos dentro de una empresa. Es perspicaz, intuitiva, inteligente, realista y muy diplomática, ya que se vale de las alianzas para lograr sus objetivos.

Atenea preferirá la compañía de los hombres, pues sus conversaciones le interesan mucho más. Trabaja a gusto con ellos, sabe conversar de cualquier tema masculino y nunca entra en enredos emocionales ni sexuales. Encarna la colega perfecta, la mano derecha del jefe, la confidente de Apolo que no busca intimidad emocional. 





Como esposa y madre seguirá siendo una gran estratega y administradora de la casa, y siempre elegirá a héroes como futuros esposos; es decir, a hombres triunfadores, intelectuales y ambiciosos, pues el poder para ella es el mejor afrodisiaco; además, entenderá el matrimonio como otra alianza más, sin profundizar en los sentimientos. También llevará puesta su coraza y será completamente impermeable a los celos.






La carencia de Atenea se debe a que ha separado su centro de acción de su centro de sentimiento. Sacrifica el amor y el placer en aras del deber. La sabiduría y la intuición sólo sabe emplearla para los negocios y el trabajo, no para conectarse con su fuente interna y llegar a ser la mujer tan completa que en potencia es. Necesita entregarse a los placeres con Afrodita y rescatar a la niña interior, que le dará la capacidad para disfrutar de los pequeños detalles de la vida. Una mujer Atenea, que vive en su cabeza más que en su corazón y es incapaz de disfrutar de la vida, necesita invocar a una Afrodita bailando, utilizando su creatividad con un pincel y una paleta de colores o simplemente saliendo y arreglándose.

HESTIA, diosa virgen


Hestia es la diosa del hogar y los templos, mujer sabia y tía soltera. Introvertida y enfocada hacia dentro, representa el centro espiritual de la mujer. Evita competir y no le interesa atraer a los hombres. Es quien mantiene el fuego interior vivo, transformando con su presencia los espacios en lugares sagrados. Su presencia como arquetipo es fundamental en la vida de una mujer, ya que proporciona un sentido de totalidad e integridad. Su terreno de exploración no es el mundo externo, donde se aventuran Artemisa y Atenea, sino su propio mundo interior. Hestia permanece dentro del hogar, ya sea templo o casa. Lo que sí tiene en común con las otras dos diosas vírgenes es su capacidad para enfocarse en lo que realmente le interesa y su independencia de otras personas u hombres.






Su conciencia está enfocada hacia adentro, cuando medita está completamente absorta. Es la clásica mujer que aglutina a la familia alrededor de sí. Su estructura psicológica es sana y profunda. Se siente libre internamente. Como madre es protectora, flexible y no se caracteriza por discutir. Provee seguridad a su marido e hijos. Disfruta de la soledad y se incomoda cuando tienen que socializar fuera de su entorno inmediato. No proyecta sensualidad. Cuando no tiene hijos puede llegar a convertirse en una “segunda madre” de sus hermanos menores, sus sobrinos o los hijos de familiares inmediatos. Siente de manera intuitiva qué es lo que pasa.





Conectar con la Hestia de cada mujer permite entrar en contacto con nuestros valores y lo que tiene significado personal para una. Esta mirada interna proporciona claridad y desapego emocional, lo cual le hace tender a apartarse de la compañía de los demás porque ella es completa en sí misma.






Busca la tranquilidad serena que se encuentra más fácilmente en soledad o en el fuego del hogar. Obtiene una paz interior de lo que hace al igual que una monja de una orden religiosa. Mujer anónima pero valiosa para crear hogar y dar cobijo. Son las vírgenes vestales (sacerdotisas) que mantenían el fuego sagrado en el templo; amas de casa, monjas, tías solteras.....


HERA, diosa vulnerable


Hera es la diosa del matrimonio, esposa y artífice del compromiso. Esta majestuosa diosa fue consorte de Zeus y representa ante todo a la mujer que anhela casarse. Busca su realización a través del matrimonio, así logra sentirse completa. Si no posee pareja siente un profundo dolor. Hera busca mediante el matrimonio, el prestigio y el honor que el mismo proporciona socialmente a la mujer. Este arquetipo motiva a las mujeres a vincularse fiel y lealmente, tanto en la dicha, como en la adversidad de la pareja. Una mujer Hera, si es engañada por su esposo, reaccionará con ira vengativa contra la otra mujer o aislándose del mundo. Es posesiva, dominante y celosa. Tiene tendencia a sentirse víctima.






La mujer identificada con este arquetipo usualmente lo activa al casarse; deja de ser sumisa, virginal o sensual apenas es desposada. No se considera totalmente involucrada con el papel de madre, sino que éste se convierte más bien en un medio para asegurar la relación marital y, por ende, del estatus que le proporciona.  Cuando surge una separación o divorcio, la mujer Hera tiende a motivar el enfrentamiento de los hijos para con el padre como herramienta de manipulación, siendo una  auténtica artífice del síndrome de alienación parental.






Patrón negativo de Hera: ira y celos

Las mujeres que tienen muy activa a esta diosa, reviven la herida que Zeus infringió a Hera cada vez que se sienten rechazadas o engañadas por sus parejas, pero desplazan la culpa y cólera hacia la "otra" mujer. La razón de ello es que se sienten absolutamente dependientes de sus parejas, lo que hace que para ellas sea impensable hacerles daño. 



La mujer Hera de un marido fiel, está realizada, es feliz y su prioridad primera es su marido, por encima incluso de los hijos. En su matrimonio encuentra estabilidad emocional y para ello eligen a un hombre generalmente con buena situación económica, poderoso, pero también con algo de niño que necesite su cuidado. Sin embargo, si no logra encontrar un hombre con el que formar un hogar se siente traicionada, se vuelve una mujer insidiosa y arpía, desplegando una ira desmedida de la que hasta el mismo Zeus escapó.



DEMETER, diosa vulnerable 


Deméter es la diosa de las cosechas, nutridora y madre. Junto a Zeus concibieron una hija llamada Perséfone. Madre e hija dieron origen a los misterios eleusinos. Esta diosa representa el arquetipo de la madre en todas sus funciones: da, nutre y cuida de la vida. De ella dependen las cosechas abundantes. En su aspecto negativo, puede desproveer y "quitar" la vida.

Para una mujer Deméter, su realización llega cuando concibe hijos, aunque su instinto maternal puede ser saciado en la medida en que provee de alimento físico, emocional o psicológico a los demás. 





Demeter no está restringida a ser madre únicamente, hay muchas cosas que se pueden hacer para ser una mujer nutridora y generosa: una docente, prodigar cuidados a otras personas, ser consejeras, psicólogas, o tener cualquier empleo en el que ayudar a los demás sea la función. También en este rol reside ese instinto de ser madre. En Demeter encontramos la madre que no cede cuando está en juego el bienestar de sus hijos: obstinación, paciencia y perseverancia.





Cuando una mujer se plantea tener hijos está pidiendo a Demeter hacerse más activa en su psique, se fijan en los bebés y en las mujeres embarazadas. Cuando una mujer aplica su cuidado a su hijo u a otro niño, se esforzará por ser más paciente y perseverante en beneficio de este. Parecen ser capaces de ser madres estupendas o terribles, pero en todo caso son absorbentes. Con el fin de proteger a sus hijos pueden volverse muy controladoras y sentirse culpables de cualquier cosa que les pase. A menudo los hijos de una madre Demeter permanecen siempre cerca de ella, incluso sin casarse. Este arquetipo refuerza la dependencia. Es una mujer consentidora que sobreprotege a los suyos, incapaz de decir que no, puede mostrarse agresivo-pasiva.









PERSEFONE, diosa vulnerable


Perséfone, hija de Deméter, es la doncella y reina del mundo subterráneo. Este arquetipo tiene dos facetas. Si es la doncella Perséfone quien estructura la personalidad de una mujer, ésta será complaciente, carente de impulsos instintivos, como una joven adolescente que no sabe "quién es". Indecisa, no se compromete realmente con su trabajo, carrera o relación. Perséfone fue secuestrada por Hades y luego convertida en reina del inframundo. En este aspecto, una mujer Perséfone posee experiencia y ha crecido como persona, teniendo la capacidad de ir y venir entre el ego y el inconsciente, o mundo subterráneo. Esto le da la posibilidad de integrar ambos mundos y guiar a quienes deseen descender a sus propias profundidades.








Es una mujer joven, esbelta y bella, asociada a la fertilidad y también a la diosa madura de las almas muertas. Como dijimos anteriormente, tiene dos aspectos: doncella inocente, o diosa de las profundidades. El camino del crecimiento de Perséfone es pasar de ser la doncella inocente a la diosa de las profundidades, para ello se vuelve una mujer apasionada y sexual. Como mujer, Perséfone se pone guapa para él, se adapta a sus deseos y hace lo que a él le gusta. Es incapaz de expresar lo que ella misma desea, ya que no lo sabe.

Perséfone representa a la hija de la madre; quiere agradar a su madre, ser buena chica, ser prudente y defendida de toda experiencia que suponga riesgo.

Es muy adaptable y presenta muchas caras según el deseo del otro. Es una receptividad innata que la hace muy camaleónica. Sabe escuchar lo que otras personas tienen que decir sin juzgarlas. Antes de unirse a un grupo, se muestra tímida, prefiere observar primero.

Es una mujer niña que no es consciente de su atractivo sexual. Recatada, no sabe decir no directamente para evitar perturbar la armonía con desacuerdos o exigencias.



El otro aspecto es como reina del mundo subterráneo. Cuando a través de la experiencia la mujer Perséfone crece, se convierte en alguien capaz de conectar con el inconsciente, con el mundo psíquico más profundo. Es capaz de unir ambos mundos y de guiar a otras personas a comprender su mundo oculto y hacerlo visible.

Perséfone, la guía, es el arquetipo que produce una conexión con el lenguaje simbólico, los rituales, la locura, las visiones o la experiencia mística. Cuando descubre su facilidad para entender el mundo interno, aprende a confiar en su propia visión interior, en su intuición. Esto le ayuda a tomar decisiones según lo que le parece adecuado, cuestión que le cuesta, pues se suele mostrar indecisa de lo que le conviene. Sin embargo, sabe esperar a que la situación cambie o los sentimientos se aclaren, porque es abierta y flexible.





Perséfone tiene algo de infantil en su personalidad, parece que dice "cuida de mí". Esta mujer-niña atraerá hombres que no se encuentran cómodos entre mujeres maduras o independientes, y a quienes les gusta la inocencia angelical y la fragilidad. También atrae a jóvenes inexpertos como ella.

Perséfone, secuestrada por Hades, se comporta en su matrimonio como "secuestrada", arrastrada a casarse, cede ante alguien fuerte. Los hombres son los que eligen, no al revés. Es la diosa menos segura de sí misma, pero presenta más vías posibles para su crecimiento porque es muy adaptable.





La mentira, la manipulación, son posibles problemas de esta mujer. Al sentirse indefensa y dependiente de otras personas más poderosas, puede aprender a conseguir lo que quiere de manera indirecta, esperar a que llegue el momento oportuno para actuar, o utilizar la adulación. Tal vez solo diga parte de la verdad.

Suele evitar el enfado, no quiere que la gente se enfurezca con ella. Imagínala frente al espejo preguntándose si es suficientemente lista y bella, puede ser bastante narcisista y centrada en sí misma.


AFRODITA, diosa alquímica


Afrodita, diosa alquímica, es la diosa del amor y la belleza; mujer creativa y amante. Su conciencia la posiciona en una clasificación propia: es centrada en sus objetivos y al mismo tiempo receptiva, generándose así una afectación mutua en sus relaciones. Era la más hermosa de las diosas del Olimpo y su influencia en la psiquis de una mujer la lleva a disfrutar de su sexualidad, sensualidad y del amor, haciendo que se enamore con frecuencia de hombres que le corresponden. Es la amante por excelencia, su magnetismo personal cargado de erotismo atrae a las otras personas. Su potencial es el cambio, la atracción, la fertilidad, la unión y el nacimiento.

Cuando Afrodita está presente como el arquetipo principal en la personalidad de una mujer, esta se enamora con frecuencia y facilidad. Y cuando esto pasa, ve bajo la "luz dorada" de Afrodita y se siente arrastrado hacia la belleza del otro. Hay una magia que flota en el aire. Los enamorados se sienten dioses y diosas.

A través de ella fluye la atracción, la unión, la fertilización y el nacimiento de una nueva vida, es un proceso de creación.





Afrodita inspira y aporta gran creatividad. Tiene tanto el aspecto creativo, como el romántico. Si ambos están presentes en la misma mujer, se compromete en relaciones intensas, dejándose absorber. Este tipo de mujer sigue a cualquier persona o cosa que le fascine.

En su matrimonio fomenta la sexualidad y la pasión; sin embargo, a menudo es difícil para una mujer Afrodita conseguir un matrimonio monógamo duradero pues la emoción no siempre se mantiene.





Y en cuanto a sus conflictos, son todos aquellos que se derivan de las relaciones amorosas, pues Afrodita se arriesgará a entrar en cualquier relación que la enamore, con resultados muy variados.



Conocer el patrón arquetípico es muy importante para una mujer Afrodita ya que le ayuda a saber que su naturaleza (enamorarse fácilmente, sentir atracción erótica y poseer un fuerte impulso sexual que otras mujeres no tienen), no es nada de lo que haya que sentirse culpable.

A través de la meditación puede que resista más fácilmente el tirón de la atracción erótica y que pueda cultivar la introversión.








En sintesis...



Estos tres conjuntos de Diosas: las Vírgenes, las Vulnerables y las Alquímicas, son la representación a través de sus metáforas de lo que una mujer puede hacer, de su diversidad y de su conflicto interior; manifestando la complejidad y las múltiples facetas del funcionamiento femenino.

La versatilidad de la mitología de la diosa posibilita que cada mujer reconozca sus propias experiencias y características dentro de su contexto, dibujando el sendero que la llevará a su verdadero yo, y por eso podemos decir...

Hay una Diosa en y para cada Mujer...

¿Con cuál o cuáles te identificas?

ATENEA: La mujer guerrera, inteligente, práctica y estratega.


Diosa de la sabiduría, de la artesanía, hija del Padre. Alta, elegante, expresiva, equilibrada, innovadora, práctica, sabia, astuta, visionaria, líder, artesana. La mujer Atenea para desarrollarse más tendrá que Recuperar a la niña que nunca fue, recuperar su ser infantil, "ver la vida" con los ojos de una niña asombrada. Tiene que reír, llorar y dejarse abrazar. Descubrir el valor y la fuerza de su madre, "redescubrir su relación con lo femenino, con la madre".













AFRORDITA: Arte y Amor. Un ser alquímico.



Instintiva, magnética, seductora, sensual, poderosa, fascinante, alegre, manipuladora, creativa, apasionada. Alquímica. La mujer Afrodita para desarrollarse necesita empezar por conocer bien su patrón arquetípico (esto será una información muy útil), así como lograr liberarse de la culpabilidad de ser quien es. Cuando lo conoce y decide modificarlo para no herir ni ser herida, se produce un cambio fundamental. A partir de aquí, podrá tomar decisiones, prever y modificar las consecuencias una vez sepa cuáles son sus prioridades para lograr ponerlas en práctica. El mito de Psique y Eros es una buena guía.













DEMETER. La gran Madre Universal.



Deméter, la diosa de la Madre Tierra, de las cosechas. La Madre. Abundante, próspera, fuente de nutrición, cuidadosa, misericordiosa, sensitiva, realista, Fuerte, devota, posesiva, protectora.

La mujer Deméter para desarrollarse más debe ser capaz de escoger cuándo, cómo y a quién dar. Para hacer esto, debe aprender a decir que no. "Soltar a sus hijos", para que no dependan de ella.















HERA. El poder del matrimonio sagrado.


Hera, diosa de la lealtad, del matrimonio. Esposa. matriarcal, comprometida, constante, peleona, posesiva, legalista, talentosa, responsable. La mujer Hera para desarrollarse más debe luchar para liberarse de ser la Hera vengativa.


















PERSEFONE: Hija y doncella del submundo.



Juvenil, Abierta, receptiva, flexible, indecisa, vulnerable, sincera, insegura, confiada, mística, poderosa, comprensiva. Ella ha estado en los submundos y podrá ayudar a otros en este trance.La mujer Perséfone para desarrollarse más tiene que enfrentar la vida por sí misma y cuidar de sí. Desarrollar su potencial de guía en el mundo subterráneo. Ella conoce ese mundo, puede transmitir y ayudar. Podría ser una buena terapeuta.
















ARTEMISA: Diosa de la caza y la luna, protectora de la naturaleza. Hermana feminista.


Vital, de movimientos rápidos, ilimitada, centrada, libre, impetuosa, sabia, psíquica, independiente, osada, atlética, segura.Una mujer Artemisa para desarrollarse más tendrá que aprender humildad. Necesita volverse vulnerable para aprender a amar y a preocuparse profundamente por otra persona.













HESTIA: El fuego del hogar. Centrada en sí misma, completa.


Serena, introvertida, pacífica, armoniosa, servicial, sabia, receptiva, sanadora, comprensiva, profunda. La mujer Hestia para desarrollarse más debe adquirir la capacidad para expresarse con firmeza y lograr expresar sus sentimientos de manera que las personas que quiere puedan saberlo.












Las Diosas como Espejo Para la Naturaleza Femenina


La verdadera naturaleza de la mujer es el Amor. Y el Amor es Dar, Generosidad, Querer, Obrar con el corazón. Alguien muy sabio decía: “Sólo los fuertes pueden Dar”. La meta para todas es conquistarse a sí misma, conquistar el Centro, el Corazón, ese potencial de Amor aprisionado y deformado por el miedo, el egoísmo y las debilidades. Esto requerirá “bajar a los infiernos”, conocerse, vencerse, y conquistar el más grande de los tesoros, la capacidad de Amar, valiente, generosa y siempre benefactoramente. 

La Mujer deberá recorrer el camino de regreso al Hogar, donde volverá a brillar el fuego encendido del Amor verdadero, el que Ella derramará poderosa desde la fuente con la que se habrá puesto en contacto, aduciendo a través de la acción, el sentimiento y el pensamiento, aquellas cualidades que definían a los arquetipos femeninos (las diosas), aquellas que son las mil facetas de colores del corazón de diamante de la Gran Madre. Tanto la mujer como el hombre, tienen aún pendiente la conquista de todas las potencialidades que hay en su alma, de su Belleza y su Luz. Y mientras no la conquisten los problemas seguirán......pues son consecuencia de estas carencias.

Cuando se inicia el viaje interior, surgen obstáculos, peligros. Las respuestas ante las dificultades serán las que irán produciendo el cambio interior. Su Valor y compasión serán puestos a prueba. Se encontrará con aspectos oscuros de su personalidad, al tiempo que se harán más evidentes sus fuerzas positivas. Este es un viaje de descubrimiento y desarrollo, de integración de aspectos distintos de sí misma en una personalidad completa y compleja. El itinerario de individuación -la búsqueda psicológica de la totalidad- acaba con la unión de los opuestos en nuestro interior.










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